La Celulitis es una enfermedad del tejido subcutáneo, que afecta a un 99% de las mujeres en mayor o menor medida. Un verdadero quebradero de cabeza ya que no es sólo cuestión de sobrepeso, esta temida “piel de naranja” puede aparecer aún cuando estés delgada o en tu peso ideal.

El origen de la celulitis puede deberse a factores hereditarios o de la propia constitución corporal, si bien las causas más frecuentes son factores externos, en los que afortunadamente, podemos intervenir. En este orden influyen; los malos hábitos alimentarios, la vida sedentaria, el tabaco, algunos fármacos que favorecen la retención de líquidos y el resto de cambios funcionales de la piel que provocan este problema.

No es un riesgo para la salud del paciente, aunque si es considerada un problema estético que muchas veces se asocia a síntomas molestos como picores o pesadez de piernas.

¿Cuántas clases de Celulitis hay?

Existen diferentes tipos de celulitis en función de su evolución y grado.

  • Celulitis blanda o flácida. Se caracteriza por estar asociada a la flacidez. La piel se presenta floja y blanda hundiéndose a la mínima presión sobre la zona, generalmente localizada en los muslos. Muchas veces se presenta sin exceso de grasa asociada.
  • Celulitis edematosa. Asociada a edema, importante por la retención de líquidos o problemas circulatorios. Este suele ser el inicio del problema. Se localiza de forma generalizada por todo el cuerpo, puede afectar a cualquier edad, y normalmente se asocia a síntomas de pesadez, sobre todo al final del día.
  • Celulitis inflamatoria. Con un componente de dolor asociado a la presión además de edema, es el llamado grado 2 de celulitis.
  • Celulitis dura. Grado más avanzado en el que se presenta fibrosis en forma de nódulos, la famosa piel de naranja. Es consistente y difícil de pellizcar. Generalmente aparece en la zona externa y posterior de los muslos, así como en los glúteos.
  • Celulitis o adiposidades localizada.  No es exactamente un tipo de celulitis, sino un exceso de tejido graso localizado en regiones muy concretas, como cartucheras, rodillas, costados, abdomen, rollitos del sujetador o brazos.

NUESTRO TODO para combatirla

Una vez diagnosticado el tipo de celulitis, comenzamos el tratamiento. El mejor método empleado es el que integra la combinación de pautas adecuadas de nutrición y micronutrición, asociado con la mesoterapia y las terapias manuales.

  • Nutrición y Micronutrición: es muy importante hacer una valoración de los hábitos alimenticios del paciente, asesorar y orientar sobre que alimentos son los recomendados en una dieta anticelulítica, para conseguir mantener los resultados del tratamiento durante largo tiempo.
  • Mesoterapia: consiste en inyectar en la dermis superficial, medicamentos homeopáticos para el drenaje, la acción lipolítica y para reafirmar la piel. Son sumamente eficaces ya que activan la circulación local y facilitan la detoxificación del espacio entre las células para mejorar el drenaje y eliminar la retención de líquidos. Además facilitan la oxigenación de los tejidos y la llegada de nutrientes, para mejorar el aspecto, firmeza y calidad de los tejidos.
  • Drenaje linfático mecánico: utilizamos un completo equipo de electromedicina, el Lumicell® , una técnica reductora y anticelulítica que drena, oxigena, reafirma y moviliza el tejido graso mediante un masaje indoloro y sin hematomas. Su fuente de láser de baja intensidad acelera los resultados, y tensa la piel a medida que el paciente va perdiendo volumen.

Ponle freno a la celulitis, con nuestro tratamiento de enfoque integral que optimiza los resultados, para recuperar y mantener la forma, volumen y tono cutáneo.