
Los implantes de relleno, están indicados para todo tipo de depresiones cutáneas, fundamentalmente arrugas, surcos y cicatrices así como el aumento o la remodelación de ciertas zonas faciales (pómulos, mentón, labios, nariz, etc.).
Para el tratamiento de relleno cutáneo, podemos utilizar diferentes sustancias, en función de las necesidades de cada paciente.
El ácido hialurónico es el más conocido y utilizado en tratamientos de relleno ya que tiene la ventaja de estar compuesto por sustancias similares a las existentes en nuestro organismo. Sin embargo estás son degradadas por el metabolismo, por lo tanto, estos implantes no son definitivos. Cada cierto tiempo (entre 4 y 6 meses), hay que repetir el tratamiento localmente.
Tienen la ventaja de ser más duraderos que los naturales.
Es necesaria la autorización de la Agencia Española del Medicamento para comercializar estos productos.
Los materiales fluidos se implantan mediante inyección, con jeringa y aguja muy fina.
Es suficiente algo de anestesia tópica (crema), local o regional.
El material elegido se implanta en el lecho de la arruga, surco o depresión que se desea rellenar; o conformando el diseño previo de la zona que se desea remodelar.
Cada material tiene una técnica específica de utilización, que incluye la manera de ser implantado, la cantidad, la profundidad y la manipulación posterior.
En función del material de relleno elegido y la cantidad implantada, pueden ser necesarias una o varias sesiones, más o menos espaciadas en el tiempo.
Una norma básica es que, en todos los casos, la corrección debe obtenerse en el tiempo y no en el espacio; es decir que es mejor corregir paulatinamente.
Es habitual que el resultado final sólo pueda apreciarse transcurridas unas semanas.
De quince minutos a una hora.
Tras la implantación pueden aparecer rojeces e incluso hematomas que desaparecen espontáneamente, y que, en cualquier caso, pueden ocultarse con maquillaje. Existirá una cierta inflamación local durante unos días.
Los implantes para la remodelación facial y el tratamiento de las arrugas y otras depresiones cutáneas representan un procedimiento sencillo y adaptable a todas las circunstancias. El exacto conocimiento de los materiales que pueden utilizarse, y un adecuado manejo de los mismos asegura resultados inmediatos y notables.
En muchos casos es aconsejable combinar varios materiales entre sí, a diferentes niveles, o incluso combinar los implantes con otras técnicas (peelings, radiofrecuencia etc.) para el tratamiento del envejecimiento facial.