
Los hilos tensores están recomendados especialmente para corregir la flacidez facial (elevación de mejillas, recuperación del óvalo facial, mejora de surcos nasogenianos, arrugas del contorno de ojos y código de barras, elevación de cejas…).
El auge de los procedimientos no invasivos ha cambiado la cultura estética.
La técnica de rejuvenecimiento con hilos tensores, hacen que no sea necesario pasar por el quirófano. Este tratamiento tiene como objetivo corregir la flacidez en la piel y la pérdida de posición de las estructuras faciales y cervicales, mediante el efecto estimulado del colágeno que tiene el hilo colocado en la piel.
El material mas utilizado, por su seguridad son los hilos de PDO (polidioxanona), una sutura reabsorbiere que se utiliza en muchas especialidades médicas, sin riesgo alguno de reacción alérgica.
Los resultados se mantienen durante 8-14 meses, generando un colágeno estructurado y de muy buena calidad.
Se colocan en los puntos determinados por el profesional según el grado de flacidez en cada región.
Inmediatamente después de la colocación de los hilos tensores se desencadena una reacción inflamatoria discreta que se mantiene 48 horas.
No impide en absoluto la incorporación del paciente a su vida social normal de forma inmediata tras haberse sometido a esta técnica.