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A pesar de que el tratamiento con toxina botulínica cada día cuenta con más adept@s, aún siguen existiendo muchos falsos mitos que rodean la aplicación de esta sustancia en tratamientos de estética. En este post queremos contarte cuáles son los más populares y explicarte porqué se trata simplemente de eso, de mitos infundados.

“Con el botox tu rostro se vuelve inexpresivo”. Sin duda estamos ante de las afirmaciones que con más contundencia se dicen sobre la aplicación de esta sustancia cuando resulta totalmente incierta. Siempre y cuando el tratamiento de bótox esté realizado por expertos que apliquen la cantidad de bótox adecuada y de manera eficaz, no se perderá expresividad ya que el bótox lo único que hará será rellenar y relajar las arrugas de expresión que van surgiendo en el rostro, no inmovilizarlas.

“Pasado su efecto, tu rostro queda peor que antes”. Estamos ante otro falso mito ya que como antes mencionábamos, el bótox o toxina botulínica no posee contraindicaciones ni efectos secundarios. Una vez pasan los 5 o 6 meses que suele durar su efecto, el rostro no sufre ningún tipo de cambio y recupera una normalidad que solamente ha visto alterada en la reducción de sus arrugas.

“Lo que consigue el bótox, lo consigue una crema sin riesgos”. Otra falsa creencia ya que aunque es cierto que existen cremas con colágenos y ácido hialurónico cuyo uso continuado contribuye a mejorar la apariencia del rostro y retrasar su envejecimiento, nunca van a conseguir los efectos tan profundos e inmediatos que consigue el bótox, básicamente porque este se basa en infiltraciones mientras que las cremas son de aplicación tópica.

“Introducir una sustancia ajena a nuestro organismo es perjudicial”
. No se han demostrado efectos adversos del bótox más que un 1% de los casos en los que se ha aplicado este producto, siendo todos ellos daños leves, localizados y pasajeros. Estamos hablando de reacciones sin peligro como enrojecimiento, hinchazón, hematomas o dolor de cabeza. En cualquier caso se trata de efectos secundarios que no entrañan peligros reales que afecten a la salud de las personas que deciden aplicarse bótox.

“Las sesiones de bótox resultan muy dolorosas”. Estamos ante otro falso mito ya que la aplicación del bótox tiene lugar mediante micro inyecciones totalmente indoloras. En cualquier caso, para aquellas personas con un umbral del dolor muy bajo, existen cremas anestésicas que minimizan unas molestias que de por sí son muy leves.

“Todo depende del bótox que te apliquen”. Bótox es una marca comercial. La sustancia que se aplica en tratamiento estéticos es Toxina Botulínica Tipo A y ésta sólo puede ser de un único tipo, de ahí que no hay clases ni calidades de bótox distintas.

Si estás pensando realizar un tratamiento de bótox en Madrid, ven a vernos. En la Clínica Gaztambide de Medicina Estética contamos con gran experiencia en tratamientos estéticos orientados a mejorar la apariencia y belleza natural.